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viernes, 27 de junio de 2008

¿Qué significa domesticar?

"ENTONCES apareció el zorro:
-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz.

-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo: -No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo."


No estoy segura si has logrado domesticarme, a veces se requiere mucho tiempo para lograrlo, otras, basta un par de días...

Lo mas probable es que yo no he podido domesticarte a ti, me falta perseverancia, dedicación y empeño, pero el proceso ha sido muy satisfactorio y pleno.

Recuerda siempre que SOY TU ROSA...


martes, 24 de junio de 2008

Que sea un motivo...

73 años de la muerte de Carlos Gardel

Hoy se conmemora al legendario cantante de tango, quien perdió la vida en un accidente aéreo, por tal razón, las actividades en su honor iniciarán con un homenaje rendido por la Legislatura porteña a la memoria del cantante de tango Carlos Gardel, al conmemorarse el 73º aniversario de su fallecimiento ocurrido en la ciudad colombiana de Medellín. A través de una iniciativa impulsada por el diputado Oscar Moscariello, presidente del Bloque Propuesta Republicana, la Legislatura colocará una placa de bronce en el Aeropuerto Olaya Herrera de la mencionada ciudad. El homenaje se lleva a cabo en el marco del Festival Internacional de Tango Ciudad de Medellín 2008, hasta el 30 de junio.

Cuenta con la presencia del ministro de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi y la actuación, entre otras figuras, del poeta Horacio Ferrer, presidente de la Academia Nacional del Tango. Según se explicó, este festival fue declarado de Interés Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Gardel falleció el 24 de junio de 1935, cuando estaba en la cúspide de su carrera, en un accidente de aviación en la ciudad colombiana de Medellín. Los restos del inmortal cantante yacen en el cementerio de La Chacarita, en la capital argentina.

EL DÍA QUE ME QUIERAS

La canción fue compuesta en 1935; Letra de Alfredo Le Pera y Música de Carlos Gardel. La película que lleva el mismo título, se estrenó el 16 de julio de 1936 en el Cine Teatro Broadway con el Sello de Paramount; Dirigida por John Reinhardt y Guión de Alfredo Le Pera; filmada en Long Island (Nueva York) y en la misma Gardel interpreta: "Sol tropical", "Sus ojos se cerraron", "Guitarra, guitarra mía", "Volver", "Suerte negra", en trío con Lusiardo y Pelufo y "El día que me quieras", final a dúo con Rosita Moreno.

Le Pera murió en Medellín (Colombia) el 24 de junio de 1935, en el mismo accidente áereo que quitara la vida a su compañero Carlos Gardel.

Con este post recordé a un amigo fanático de Garlos Gardel, (a quien seguro me encontraré en los distintos eventos programados en el Festival de Tango) estábamos en su casa oyendo a Carlitos y sonaba precisamente "El día que me quieras" cuando entra su hija y con ojos desorbitados preguntó: ¿Quien es ese que se tiró la canción de Roberto Carlos? Si, ya sé que me están calculando la edad, hubiera dicho mejor quien dañó la canción de Luis Miguel, pero ya saben que en este blog no juego y hablo seriamente...

Les dejo "El día que me quieras" interpretada por el original y único CARLOS GARDEL

miércoles, 18 de junio de 2008

Adivinanza

Estaba pensando en TI y de pronto sonó esta canción...


martes, 17 de junio de 2008

Mas vale tarde...

Este post debí añadirlo al de Gracias Maestros!!! pero da igual la fecha o el lugar, repasar las lecciones enseñadas, estar pendiente de las que seguro llegarán y tener la satisfacción de aprender algo nuevo cada día es muy gratificante...
Sigo esperando mis lecciones de rigor, aprendiendo y avanzando.

miércoles, 11 de junio de 2008

Las Mujeres (Por Andrés López)

Andrés López Forero para evitar confusiones, excelente comediante colombiano y creador de"La Pelota de Letras"y "Me Pido la Ventana". Si quieren reír y olvidarse un rato de los rollos cotidianos, les recomiendo ver sus videos, sobre todo el primero que es excelente, de paso así me entienden un poco más tanto modismo que a veces se me escapa.

LAS MUJERES

Durante los últimos diez años he dedicado todo mi tiempo a estudiar sus comportamientos, todo para colaborarle a la ciencia. Por eso y Con el perdón de los seres más hermosos y menos entendibles de la Tierra, aquí están las conclusiones: No existe mujer en este mundo, a la cual no le hayan dedicado el melodioso tema del supremamente decente cantante Diomedes Díaz llamado LA REINA....
Y ellas son felices gritando a los cuatro vientos cuando uno les esta cayendo: 'ay, esa canción me la dedico mi ex-novio'. Pues mis amores queridas, no deberían sentirse tan orgullosas y más bien deberían analizar un poquito más la letra de dicha canción: “pueden haber más bellas que tu, habrá otras con más honor que tu, pueden existir en este mundo, pero eres la reina'. Es decir, he tenido viejas más buenas que usted, que tienen más billete, tiran mejor, no joden para nada, pero usted es la única que me aguanta todas mis porquerías y por eso estoy con usted.
Todas las mujeres para picarlo a uno, al principio, le hablan de sus amores pasados, de lo buenón que era el ex-novio, del carro con severo equipo de sonido que tenia y de la mansión en donde vivía, sin olvidar lo divinos que eran los papás, va uno a ver y el tal ex-novio es un flacucho ahí que ni se ve, con un Renault 6 y un radiesucho de tres pesos, más vaciado que un carajo etc, que mejor dicho no le llega ni a los tobillos a uno....
Esas que se las tiran de dignitas, son las peores, aquellas que piensan que uno es muy poca cosa para ellas, son las que con dos guaros están ya mirándolo a uno a los ojos con carita de 'estoy que me lo como, mire a ver si aprovecha que estoy borracha'. Es por eso que siempre diré que las mujeres son como los zapatos: con el tiempo y con alcohol aflojan.
Y también hay otras que son lo contrario, son las más bacanas, se le apuntan a cualquier plan, se intuye que les fascina tirar, pero pa' darles un solo piquito, debe uno sacar a flote sus dotes de Juan de marco y de Neruda, debe uno escribirles cartitas cursis con letra de Timoteo y al final uno termina más tragado que chicle de ciclista y a cambio solo recibe un: 'aaayyyyy, tan divino!!!!'.
Pero pa' desesperantes las complicadas, estas normalmente son fascinadas con temas musicales ideológicos como 'el unicornio azul', 'ojalá' o 'playa Girón', su personaje favorito es el 'Che' Guevara, frecuentan o viven en 'La Candelaria', sus conversaciones lo hacen sentir a uno ignorante y planes como ir a cine, rumbear, o tomarse unos traguitos en un buen bar, son tildados por estas mujeres como: 'vicios pequeño-burgueses'.
Siguiendo en el orden ideológico, siguen las ecológicas-nutricionistas, aquellas que tienen ese complejo de conejo domesticado, solo le jalan a las ensaladas, no tienen ni puñetera idea de lo que es la longaniza, la morcillita, el chicharrón cuatro carriles o la fritanga erótica: jeta, oreja y arepa. Para ellas no existen ni en sueños, los heladitos, la cervecita, los chocolatines y demás. Y hay que a uno se le llegue a caer un papelito en la calle porque la cantaleta de Greene Peace, dura más que un bom-bril.
Ahora llegan mis favoritas, las capitalistas, para ellas sitios como san ángel, mamas, el sitio, Martín Fierro, Andrés carne de res y el humero son su segundo hogar, sus personajes favoritos son Gianni Versace, Tommy Hilfiger, Eddie Bauer etc, sus modelos a seguir son Britney Spears, Cristina Aguilera, Natalia Paris o Shakira, sus letras favoritas son BMW, no conocen Bogotá de la 72 hacia el sur, son unas mamacitas completas y salir con ellas puede significar quedarse sin comer el resto del mes (por que obviamente no colaboran ni con la limpiada de los vidrios en un semáforo).
Y no podían faltar las 'Steven Spielberg', aquellas cuya creatividad es digna de cualquier libretista Hollywoodense y cuya manera de actuar es similar al bloque de búsqueda de la Policía, que alguna vez atrapo a Pablo Escobar en el último cambuche donde se metió. Para ellas cualquiera de nuestras amigas es objetivo militar y le arman a uno películas hasta con la hermana. No existe un solo lugar en el planeta, donde uno se pueda meter y que no lo encuentren. Tienden a espiar artículos personales como el celular y la mesita de noche, en donde cualquier aguja, para ellas, es sospechosa.
Si usted hermosa mujer, no es como las que describo en este artículo, solo quisiera pedirle una cosa:
CÁSESE CONMIGO YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Me faltaron las malgeniadas, las gasolineras, las drogadictas, las alcohólicas, las ninfómanas, las billaristas, las descaradas, las que joden por todo, las que joden por nada, las que joden por todo y nada, las que joden y las que joden y las que joden y las que joden y las que joden y las que joden y las que joden.


domingo, 8 de junio de 2008

Rarezas

Pues si, hay cositas que me gustan fuera del común para la mayoría de las mujeres, una de ellas... El Fútbol.
Además de ver a 25 bellos ejemplares masculinos (incluidos los árbitros) sudorosos, haciendo muecas, diciendo palabrotas cuando cometen un error o se comen un gol, está la emoción que trasmite la competencia y el juego por si mismo, además, si por alguno de los equipos tenemos alguna predilección, entonces la adrenalina que botamos es poca comparada con cualquier otra emoción.
Ayer empezó la Eurocopa y además de permitirme gozar del espectáculo, me hizo acordar de mi primer novio formal. (con propuesta de matrimonio incluida) Es un aficionado de padre y señor mío, no sólo de los que grita y se abraza cuando el equipo de sus amores mete un gol o gana el partido, (aún recuerdo el 1-0 Colombia contra Alemania en el Mundial de Italia) sino también de los que manejan estadísticas y sabe la historia de equipos y jugadores desde tiempos de los mayas, mejor dicho, es una biblia de fúbol ambulante.


Nos conocemos desde niños, pero sólo hasta que volvió a verme próxima a terminar mi bachillerato fue que se fijó en mí; coincidíamos en bailes, salidas con amigos comunes, en el club, pero de pasar un rato agradable y hacerme reír hasta reventarme no pasábamos, pero llegó el día de hablar de fútbol y la conversación empezó con una pregunta que en su momento consideré sin importancia, después supe que de mi respuesta dependió el que se enamorara perdidamente de mí.


-¿Sabes quien es Johan Cruyff? -Un jugador de fútbol creo...














PD: Esta mañana me preguntaron que si sabía de fútbol o simplemente me gustaba ver a los bellos ejemplares masculinos... Modestia aparte sé mucho de fútbol, pero ahora sólo les dejaré un dato: El delantero de Suiza, Johan Vonlanthen, nació en Santa Marta (Colombia) pero, por cosas del destino, defiende los colores de la selección helvética desde hace cuatro años, actualmente posee el récord del jugador más joven en haber marcado un gol en una Eurocopa, fue en el partido Suiza vs. Francia en Portugal 2004.

lunes, 2 de junio de 2008

Canción de la vida profunda

En este blog pocos poemas he posteado ya que no tengo esa vena que se necesita para el efecto, pero eso no es óbice para dejar aquí uno de mis favoritos, es del Poeta antioqueño Porfirio Barba Jacob y de ñapa musicalizado por un sobrino de mi ex.

CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA
El hombre es una cosa vana, variable y ondeante...
MONTAIGNE

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir!
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos puede consolar.

Mas hay también ¡Oh Tierra! un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver...
Un día en que discurren vientos ineluctables
¡un día en que ya nadie nos puede retener!

Porfirio Barba Jacob